sábado, 16 de mayo de 2015

PLANTAS AROMÁTICAS


 Cerrando este ciclo de la naturaleza nombraré las más corrientes que se dan por esta zona.





ACACIA. Planta muy resistente y de frondosa copa, por lo que para dar sombra la plantaban en los bordes de las carreteras. Recuerdo que cuando florecen echan como unas vainas dulces que comíamos de niños.

ESPLIEGO. Recuerdo su olor cuando mis abuelas después de seco lo quemaban para perfumar el ambiente. Después nuestras madres, más prácticas, quemaban azúcar y modernamente se usan ambientadores muy variados imitación de alguna aroma natural.


HINOJO. Planta muy aromática de fuerte olor entre picante y dulzón. A pesar de haber pasado ochenta años todavía recuerdo el olor de la iglesia de San Nicolás cuando el día del Corpus se cortaba de la huerta rectoral y se esparcía por el suelo. Al pisar sus tallos contra el suelo desprendía su olor durante varios días.
De todas las plantas que he tratado plantar en el huerto esta ha sido la más rebelde al trasplante, pues he intentado que agarrara en los sitios que pensaba eran los más adecuados y a pesar de darla los cuidados de riego y abono y siempre se secaba. En cambio a su libre albedrío brota en los sitios más inverosímiles.


LAUREL. Planta de hojas fuertes y alargadas de olor penetrante. La corona de laurel fue siempre el premio para el deporte o reconocimiento de la fama. Aquí se aplica como condimento en la cocina. Por ser una planta muy rústica prefiere el agua de la lluvia a la de riego.


MANZANILLA. Planta muy delicada pues solo se da bien en campos y ribazos que estén limpios de otras hierbas. Se recogen cuando sus pétalos están marchitos y se seca a la sombra. Es muy apreciada como digestivo.


MENTA. Por su aroma refrescante se la usa en helados bebidas y cócteles. Se cultiva en gran escala en Asturias y costa del Cantábrico.
Hace ya muchos años cuando se trillaban los cereales con trillos de pedernal, recuerdo que llegaron unos asturianos dispuestos a comprarme la paja de cebada prefiriéndola a la de trigo, que yo creía de más valor.
Como todo en esta vida se va aprendiendo con el tiempo he sabido después que la paja de cebada, por ser más blanda la digieren mejor las vacas, pues la de trigo por ser sus tallos más fuertes tiene peor digestión.
Como esta paja de cebada era muy menuda traían un camión preparado para llevarla a granel. Pero por haber llevado antes un cargamento de menta de las que traían unas pocas ramas habían perfumado todo el camión. Todavía recuerdo el fuerte olor a menta que incluso tapaba al del combustible quemado.
He leído algo sobre esto y dicen que los perfumes fuertes quedan gravados en el subconsciente y no se borran aunque pasen muchos años como lo prueba este caso.
También puedo achacar al mismo principio recordar este solo caso después de haber vendido mucha paja y tratado con muchos pajeros, y acordarme especialmente de estos que como buenos asturianos eran muy formales  y de trato afable.


PEREJIL. Planta que hay que renovar cada dos años, muy usada por la cocina castellana en multitud de guisos rellenos y otros muchos platos


POLEO. De sabor y olor parecido a la menta que aquí se da preferentemente  en suelos muy húmedos.


LAVANDA. Cultivada en gran escala en Francia. Su nombre proviene del verbo latino lavare, muy usado antiguamente como esencia de baño.



ORÉGANO. Planta muy esclava que brota entre las matas del monte y se recoge a final de su floración muy apreciada para adobar la carne de cerdo.



TOMILLO. Planta perenne que sirve para condimentar muchos alimentos por su olor tan agradable y aquí en algún caso sustituye al laurel.


ROMERO. De flores de color azul. Plantada por la repoblación forestal en las cárcavas improductivas a las que convierte, por su fuerte olor, en  riqueza para las abejas, y su aporte calorífico de la miel tan apreciada en el mercado. 

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